En 1998 heredé la coordinación de Contacto Empresarial, el evento anual de mi universidad donde estudiantes se conectaban con empresas. Era un evento importante, pero dependía completamente de AIESEC para existir.
El problema era estructural. AIESEC necesitaba financiamiento para operar, y Contacto Empresarial era la principal fuente de ingresos. Pero mezclar la operación del evento con la operación de AIESEC creaba confusión, dependencia y límites borrosos.
La solución fue separarlo completamente.
Creé la Asociación Contacto Empresarial como entidad independiente, con miembros propios y un propósito único: organizar el evento y generar los ingresos que AIESEC necesitaba. La conexión entre ambas organizaciones era estructural pero limpia: el Presidente y el Vicepresidente de Finanzas electos de AIESEC ocupaban automáticamente los mismos cargos en la Asociación.
En 1999 organizamos Contacto Empresarial bajo esa nueva estructura. Funcionó.
Lo que aprendí: a veces la solución no es trabajar más duro dentro de un sistema que no funciona. Es rediseñar el sistema.